Cuando a un paciente se le diagnostican metástasis hepáticas, una de las primeras preguntas es: ¿se puede vivir con esta enfermedad?
La respuesta es sí: es posible vivir y, en determinados casos, incluso curarse. Una parte importante de los pacientes vive muchos años, y en situaciones seleccionadas la enfermedad desaparece por completo.
Ese resultado depende mucho de que el paciente sea valorado y tratado desde el inicio por un equipo con experiencia en patología hepática oncológica.
Factores que influyen en la supervivencia (y en la posibilidad de curación)
Cada paciente es diferente. Influye cómo es la enfermedad, y también cómo se enfoca el tratamiento desde el principio.
Entre los factores relevantes se encuentran:
• el tipo de tumor primario
• el número y tamaño de las lesiones hepáticas
• su localización dentro del hígado
• la posibilidad de realizar tratamientos con intención curativa (especialmente cirugía)
• la respuesta a tratamientos sistémicos
• el estado general del paciente
Muchos pacientes que al principio no son operables pueden llegar a serlo con el tratamiento adecuado en un centro especializado.
¿Es este caso candidato a cirugía?
Envía el caso y nuestro equipo quirúrgico revisará si puede valorarse para cirugía. Primer contacto en 24-48h.
Resecciones hepáticas: la principal vía de curación
La cirugía hepática sigue siendo, en muchos casos, la principal opción con intención curativa para las metástasis hepáticas.
Las resecciones hepáticas permiten extirpar completamente las lesiones tumorales, y gracias a la capacidad de regeneración del hígado, es posible realizar intervenciones seguras incluso en casos complejos.
En pacientes bien seleccionados y tratados por equipos con experiencia:
se pueden conseguir supervivencias muy prolongadas
existe una posibilidad real de curación
Por eso conviene que un cirujano hepático valore a cada paciente antes de descartar esta opción.
Radiología intervencionista: ampliar las posibilidades de tratamiento
Las técnicas de radiología intervencionista permiten tratar lesiones de forma mínimamente invasiva.
Sirven como alternativa cuando la cirugía no es posible y, en muchos casos, también:
permiten convertir pacientes no operables en operables
complementan la cirugía para lograr un tratamiento completo
ayudan a mantener la enfermedad controlada a largo plazo
Cirugía robótica y técnicas avanzadas
La incorporación de tecnología como la cirugía robótica ha permitido abordar casos cada vez más complejos con mayor precisión.
Esto se traduce en:
• menor agresión quirúrgica
• recuperaciones más rápidas
Aun así, el resultado depende más de la experiencia del equipo que de la tecnología.
Calidad de vida
Hoy en día, muchos pacientes con metástasis hepáticas pueden mantener una buena calidad de vida durante años.
El objetivo del tratamiento es doble:
• prolongar la supervivencia
• mantener o mejorar la calidad de vida
Y en casos seleccionados, alcanzar la curación.
El equipo multidisciplinar
Hay un factor que influye mucho en el pronóstico:
ser evaluado por un equipo multidisciplinar con experiencia en metástasis hepáticas
Este equipo suele incluir:
• cirujanos hepáticos especializados
• oncólogos médicos
• radiólogos intervencionistas
Combinar bien los tratamientos, y elegir el momento de cada uno, permite:
aumentar las opciones de cirugía
mejorar los resultados
convertir casos complejos en potencialmente curables
Conclusión
Las metástasis hepáticas no son sinónimo de enfermedad sin solución.
Hoy sabemos que:
muchos pacientes pueden vivir años con la enfermedad
un grupo significativo puede llegar a curarse
Para eso, el paciente tiene que ser tratado desde el inicio por un equipo con experiencia en esta enfermedad.
¿Te han diagnosticado metástasis hepáticas a ti o a un familiar? En Quenet Torrent Institute, nuestro equipo de cirugía hepatobiliar oncológica evaluará tu caso y te explicará qué opciones tienes. Solicita una valoración especializada hoy.