Carcinoma seroso de alto grado
Representa el 70% de los cánceres de ovario. Alta quimiosensibilidad inicial pero frecuentes recidivas. Excelente candidato para citorreducción + HIPEC.
El cáncer de ovario es la causa más frecuente de carcinomatosis peritoneal en mujeres. Con cirugía citorreductora óptima y HIPEC, las tasas de supervivencia a 5 años superan el 50% en pacientes seleccionadas. Nuestro equipo multidisciplinar ofrece el abordaje más avanzado disponible.
CONTACTAR CON ESPECIALISTALa carcinomatosis peritoneal por cáncer de ovario se trata con cirugía citorreductora completa y HIPEC, con supervivencias a 5 años superiores al 50% en pacientes seleccionados. En Quenet-Torrent Institute (Barcelona · Madrid), el equipo del Dr. Quenet, el Dr. Torrent y el Prof. González Bayón realiza cirugía primaria, de intervalo y de rescate según el estadio.
Nuestros especialistas explican el abordaje integral del cáncer de ovario con diseminación peritoneal, desde la estadificación hasta la cirugía de intervalo y el tratamiento de la recidiva.
La carcinomatosis peritoneal de origen ovárico representa la forma más común de diseminación del cáncer de ovario epitelial. Aproximadamente el 75% de las pacientes con cáncer de ovario se diagnostican en estadios avanzados (FIGO III-IV), con afectación peritoneal ya presente.
A diferencia de otros tumores donde la carcinomatosis indica mal pronóstico, en el cáncer de ovario la diseminación peritoneal es potencialmente curable mediante cirugía citorreductora óptima. Los estudios demuestran que lograr una citorreducción completa (CC-0, sin enfermedad residual visible) es el factor pronóstico más importante, con supervivencias a 5 años superiores al 50%.
El cáncer de ovario tiene un comportamiento biológico único: tiende a permanecer confinado en la cavidad peritoneal durante gran parte de su evolución, lo que lo hace especialmente susceptible a tratamientos locorregionales como el HIPEC.
La diseminación peritoneal del cáncer de ovario suele manifestarse de forma insidiosa. Los síntomas más frecuentes son la distensión abdominal progresiva y la acumulación de líquido en la cavidad peritoneal (ascitis), junto con dolor pélvico o abdominal difuso, saciedad precoz, pérdida de apetito y pérdida de peso no intencionada.
A medida que la enfermedad avanza pueden aparecer cambios en el ritmo intestinal, sensación de presión sobre la vejiga o alteraciones urinarias por compresión de estructuras adyacentes, y fatiga intensa. Dado que estos síntomas son inespecíficos y se confunden con procesos digestivos o ginecológicos benignos, es frecuente que el diagnóstico se establezca en estadios avanzados. Ante la combinación de distensión abdominal y ascitis en una mujer, especialmente en la posmenopausia, es imprescindible una valoración oncológica urgente.
La carcinomatosis peritoneal de origen ovárico es consecuencia directa de la progresión del carcinoma epitelial de ovario, en particular del subtipo seroso de alto grado, que tiende a diseminarse por siembra directa sobre las superficies peritoneales desde estadios tempranos. Esta forma de extensión es la más característica del cáncer de ovario y explica que la afectación peritoneal ya esté presente en aproximadamente el 75% de los casos en el momento del diagnóstico.
Los principales factores de riesgo asociados al cáncer de ovario subyacente incluyen la edad avanzada y la situación posmenopáusica, la presencia de mutaciones germinales en los genes BRCA1 o BRCA2, el síndrome de Lynch y otros síndromes hereditarios de cáncer colorrectal, los antecedentes familiares de cáncer de ovario o de mama, la endometriosis pélvica y determinados factores hormonales como la nuliparidad o la terapia hormonal sustitutiva prolongada. La identificación de estos factores permite orientar el cribado genético y el seguimiento en mujeres con riesgo elevado.
No todos los tumores de ovario se comportan igual. Conocer el subtipo histológico es fundamental para planificar el tratamiento.
Representa el 70% de los cánceres de ovario. Alta quimiosensibilidad inicial pero frecuentes recidivas. Excelente candidato para citorreducción + HIPEC.
Crecimiento más lento pero menor respuesta a quimioterapia. La cirugía citorreductora cobra especial importancia como tratamiento principal.
Frecuentemente asociado a endometriosis. Mejor pronóstico global con respuesta favorable a tratamiento hormonal adyuvante.
Menos frecuente (3-5%). Comportamiento similar a tumores gastrointestinales. Menor quimiosensibilidad, mayor dependencia de cirugía completa.
Asociado a endometriosis. Quimiorresistente, por lo que la citorreducción completa es crítica para el pronóstico.
Muy infrecuente. Abordaje quirúrgico similar al carcinoma seroso con individualización del tratamiento sistémico.
El tratamiento óptimo requiere integrar cirugía y quimioterapia de forma coordinada. La secuencia y timing dependen de cada caso individual.
Tratamiento de elección cuando se prevé citorreducción completa. Se realiza antes de quimioterapia en pacientes con buen estado general y enfermedad potencialmente resecable. Supervivencia superior cuando se logra CC-0.
Indicada cuando la enfermedad inicial no permite citorreducción óptima. 3-4 ciclos de carboplatino-paclitaxel reducen la carga tumoral, facilitando cirugía completa posterior. Estudios CHORUS y EORTC validan este enfoque.
El estudio holandés OVHIPEC demostró beneficio en supervivencia añadiendo HIPEC con cisplatino tras cirugía de intervalo. Mediana de supervivencia: 45.7 meses vs 33.9 meses sin HIPEC.
En recurrencias tardías (>12 meses), con enfermedad localizada y buen performance status, la cirugía de rescate puede ofrecer supervivencias prolongadas. Estudio DESKTOP III demostró beneficio significativo.
En el cáncer de ovario avanzado, lograr una citorreducción completa es el factor pronóstico más importante, incluso más que el estadio inicial o el subtipo histológico. La diferencia en supervivencia es dramática:
Supervivencia mediana >60 meses. Tasa de supervivencia a 5 años: 50-60%. Objetivo del tratamiento quirúrgico.
Supervivencia mediana 40-50 meses. Reducción significativa respecto a CC-0 pero todavía con beneficio quirúrgico.
Supervivencia mediana 25-35 meses. La cirugía subóptima ofrece menos beneficio que la quimioterapia sola.
Por ello, es fundamental que la cirugía sea realizada por equipos especializados en citorreducción de cáncer de ovario, capaces de realizar procedimientos extensos cuando sea necesario.
Lograr CC-0 frecuentemente requiere procedimientos complejos. Nuestro equipo tiene experiencia en todas las técnicas necesarias.
Base de la cirugía. Incluye extirpación de útero, ovarios y trompas de Falopio junto con el tumor primario.
Extirpación completa del epiplón mayor, sitio frecuente de implantes tumorales y "cake omental".
Stripping del peritoneo afectado. Las cúpulas diafragmáticas son localizaciones frecuentes que requieren técnica especializada.
Rectosigmoidectomía, resección de intestino delgado o hemicolectomía cuando hay infiltración tumoral directa.
Necesaria cuando hay implantes en hilio esplénico o cola pancreática. Experiencia crítica para evitar complicaciones.
Discutida en estadios avanzados. Estudio LION sugiere omitirla si ganglios clínicamente negativos tras quimioterapia neoadyuvante.
El ensayo clínico OVHIPEC, publicado en New England Journal of Medicine (2018), marcó un hito en el tratamiento del cáncer de ovario avanzado.
245 pacientes con cáncer de ovario estadio III tras neoadyuvancia aleatorizadas a cirugía de intervalo con o sin HIPEC (cisplatino 100mg/m², 40°C, 90 minutos).
Supervivencia libre de recurrencia: 14.2 vs 10.7 meses. Supervivencia global: 45.7 vs 33.9 meses. Reducción del 33% en riesgo de muerte.
Sin diferencias significativas en complicaciones graves entre ambos grupos. El HIPEC no aumentó la morbilidad de la cirugía.
HIPEC recomendado tras cirugía de intervalo en cáncer de ovario estadio III. Estudios en curso evalúan beneficio en cirugía primaria y recurrencia.
El tratamiento del cáncer de ovario avanzado requiere experiencia especializada que no está disponible en todos los centros.
Lo que un centro considera irresecable puede ser operable para un equipo especializado. El volumen de casos del cirujano impacta directamente en las tasas de CC-0.
¿Cirugía primaria o neoadyuvancia? ¿Es candidata a HIPEC? ¿Tiene sentido operar una recidiva? Un experto puede clarificar estas decisiones cruciales.
Centros de referencia participan en estudios con nuevos fármacos (inhibidores PARP, inmunoterapia) que pueden beneficiar a pacientes con opciones limitadas.
Comités con ginecólogos oncológicos, cirujanos de carcinomatosis, oncólogos médicos y radiólogos especializados en evaluación peritoneal.
Quenet-Torrent Institute es centro de referencia para el tratamiento quirúrgico del cáncer de ovario con carcinomatosis peritoneal.
Más de 500 citorreduciones por cáncer de ovario realizadas. El volumen de casos se correlaciona directamente con mejores resultados oncológicos.
Logramos citorreducción completa en más del 80% de las pacientes, muy por encima de la media nacional.
Ginecólogos oncológicos, cirujanos de carcinomatosis y oncólogos trabajando conjuntamente en cada caso.
Pioneros en la aplicación de HIPEC según protocolo OVHIPEC. Equipamiento y formación específica.
Evaluación individualizada de recurrencias para seleccionar candidatas a cirugía de rescate con intención curativa.
El pronóstico del cáncer de ovario avanzado ha mejorado significativamente en las últimas décadas gracias a los avances en cirugía citorreductora, quimioterapia con platinos y, más recientemente, los inhibidores de PARP y el HIPEC.
Los factores pronósticos más importantes son:
Cada caso es único. Nuestro equipo realiza una evaluación personalizada para ofrecer información pronóstica precisa basada en las características individuales de cada paciente.
Un equipo multidisciplinar con experiencia específica en el tratamiento quirúrgico del cáncer de ovario con diseminación peritoneal.
Cirujano oncológico
Ver doctor"En el cáncer de ovario avanzado, la calidad de la cirugía determina el pronóstico. Nuestro objetivo es lograr citorreducción completa en cada paciente."
Cirujano oncológico
Ver doctor"La combinación de cirugía radical y HIPEC ha cambiado el paradigma del tratamiento del cáncer de ovario estadio III."
Cirujano oncológico
Ver doctor"La selección de pacientes y el timing de la cirugía son claves. No todas las pacientes se benefician del mismo abordaje."
Cirujano oncológico
Ver doctor"La experiencia en procedimientos del abdomen superior -diafragma, hilio esplénico, hígado- es fundamental para lograr CC-0."
Oncóloga médica
Ver doctora"La integración de cirugía, quimioterapia, inhibidores PARP e inmunoterapia ofrece más opciones que nunca a las pacientes con cáncer de ovario."
Respuestas a las dudas más comunes de las pacientes con cáncer de ovario avanzado.
Sí, puede serlo. Un cáncer de ovario en estadio III es potencialmente curable si se logra una citorreducción completa (CC-0). Con ese abordaje y el tratamiento sistémico adecuado, la supervivencia a 5 años supera el 50%. Las recidivas son frecuentes, pero muchas pacientes viven años con la enfermedad controlada y una recaída no impide volver a tratarla.
Citorreducción óptima significaba dejar un residuo tumoral menor de 1 cm; completa (CC-0) significa no dejar enfermedad visible. Hoy el objetivo es siempre la citorreducción completa, porque el volumen de tumor que queda al terminar la cirugía es el factor que más influye en la supervivencia. Es también el motivo por el que la experiencia del equipo quirúrgico resulta determinante.
La HIPEC está indicada sobre todo en la cirugía de intervalo, la que se realiza tras la quimioterapia neoadyuvante en estadio III. Es el escenario en el que el estudio OVHIPEC demostró beneficio en supervivencia. Su papel en la cirugía primaria y en la recidiva sigue en evaluación, así que la indicación se decide caso a caso en comité multidisciplinar.
Depende de si se prevé extirpar toda la enfermedad de entrada. Cuando la citorreducción completa parece alcanzable, es preferible operar primero (cirugía primaria o PDS). Si la enfermedad es muy extensa, la quimioterapia neoadyuvante seguida de cirugía de intervalo consigue resultados equiparables con menos complicaciones. La decisión se toma con las pruebas de imagen y, a veces, una laparoscopia.
Sí, en casos seleccionados. Una recidiva de cáncer de ovario puede operarse cuando es platino-sensible, está localizada y la paciente mantiene buen estado general. El estudio DESKTOP III demostró beneficio en supervivencia justo en ese perfil, que se identifica con los criterios AGO. Fuera de esos criterios, la cirugía no aporta ventaja y el tratamiento se apoya en la quimioterapia.
Las mutaciones BRCA1/2 hacen que el tumor responda mejor a los platinos y a los inhibidores de PARP. Eso mejora el pronóstico y cambia el tratamiento de mantenimiento, con fármacos como olaparib o niraparib. Por eso el test genético está indicado en todas las pacientes con cáncer de ovario, y su resultado tiene además consecuencias para el estudio familiar.
Entre 4 y 10 horas, según la extensión de la enfermedad y el número de resecciones y peritonectomías necesarias. Es una cirugía larga pero metódica: el objetivo es eliminar toda la enfermedad visible, no acortar el tiempo de quirófano. Si se añade HIPEC, el procedimiento suma unos 90 minutos más dentro del mismo acto quirúrgico.
Es cirugía mayor: los riesgos principales son sangrado, infección, fuga en la unión intestinal cuando hay resección de intestino y complicaciones tromboembólicas. En centros con experiencia específica, la mortalidad se sitúa por debajo del 3% y las complicaciones graves por debajo del 20%. El volumen de casos del equipo es determinante en esas cifras.
La estancia habitual es de 7 a 14 días. Los primeros días pueden requerir control en una unidad de vigilancia intensiva, según la extensión de la cirugía. El programa ERAS de recuperación intensificada que aplicamos, con movilización precoz, nutrición temprana y control del dolor sin exceso de opioides, acorta ese tiempo y reduce las complicaciones.
Por volumen y resultados: más de 500 citorreducciones por cáncer de ovario y tasas de citorreducción completa (CC-0) superiores al 80%. A eso se suma la experiencia en HIPEC, un comité multidisciplinar que decide cada caso y el acceso a ensayos clínicos. En esta cirugía, el número de casos que trata un equipo se traduce directamente en resultados.
Operamos en dos hospitales privados de referencia en España. El mismo equipo médico te atiende en Madrid y Barcelona, con los mismos estándares quirúrgicos y oncológicos.
Hospital privado en Pozuelo de Alarcón con equipo multidisciplinar especializado en cirugía oncológica digestiva y tecnología quirúrgica de vanguardia.
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Hospital privado de referencia internacional en Barcelona donde el equipo desarrolla su actividad de cirugía oncológica de alta complejidad.
Ver hospitalMaravilloso equipo quirúrgico, de lo mejor que hay. El Dr. Torrent (experto en carcinomatosis peritoneal) es un cirujano excepcional y mejor persona. Su coordinadora súper amable, rápida y eficiente. El trato humano es estupendo y los resultados también. Esto es de vital importancia para los pacientes con cáncer.
A mi padre en la Salud pública le daban un año de vida máximo. Solo le daban un tratamiento de quimio y ninguna esperanza, decían que era imposible, que no se podía hacer nada por él. Tenía varios tumores dentro del saco peritoneal con metástasis. Un año y medio después está limpio, totalmente curado. En el último PET (prueba de imagen) ha salido limpio. Estamos muy contentos. Gracias al Dr. Torrent y su equipo. GRACIAS.
Excelentes profesionales, en especial el Dr. Torrent, pendiente en todo momento de la paciente (mi esposa), operada de pseudomixoma peritoneal. Nos ayudaron con todas nuestras necesidades puesto que veníamos de fuera de Barcelona. Gracias Elisabeth. Estamos muy agradecidos al Quenet Torrent Institute, gracias por todo.
Soy una paciente de 63 años. Me detectan un cáncer de la glándula suprarrenal y me dicen que no hay nada que hacer. Busco una segunda opinión y me hablan del equipo Quenet Torrent, especialistas en operaciones complejas. El doctor Torrent, desde el primer momento, me dice que pueden operarme. Me intervienen y me extraen una gran masa tumoral. Estuve una semana en la UCI y un mes en planta. Cada día pasaba mañana y tarde, daba igual sábado que domingo. No hay que arrojar la toalla. Soy feliz por haber encontrado a estos profesionales que me han devuelto la vida. Gracias.
Muchísimas gracias por vuestra atención. El Doctor Torrent siempre atento, implicado y resolutivo. El personal en la recepción muy agradable y siempre dando la mejor opción. RECOMENDABLE 100%. GRACIAS.
El Dr. Torrent me ayudó a tomar la mejor decisión en un momento difícil. Pienso que es un gran profesional y una persona que es capaz de acompañar y ponerse en el lugar del otro. Gracias por todo.
Tengo carcinomatosis peritoneal. Enviando mi diagnóstico a todos los centros, prácticamente todos coincidían en una quimio paliativa con poco tiempo de supervivencia ya que tenía un tipo de células muy agresivas. Hasta que llegamos al Dr. Quenet, Dr. Torrent y su equipo. Solo puedo confirmar lo que su currículo anuncia: están muy lejos del resto. Me salvaron la vida, ya que en la operación no se daban las células dañinas que todos diagnosticaban y por las que no me operaban. Esta intervención se ha convertido en la mejor inversión de mi vida.
La decisión más acertada de mi vida fue encontrar a este buenísimo equipo de cirujanos que le salvaron la vida a mi marido. En una prestigiosa clínica internacional de Madrid lo desahuciaban con una carcinomatosis peritoneal avanzada a causa de un cáncer apendicular y gracias a ellos, que son los mejores profesionales en este campo, lo intervinieron y con mucho éxito. Un postoperatorio perfecto, sin ninguna complicación, porque en todo momento estuvieron pendientes de su evolución. Tienen una gran cualidad: desde el principio fueron muy sinceros y cercanos. Solo puedo estar muy agradecida, fuimos a ganar tiempo y gracias a ellos mi marido recuperó su vida.
El Dr. Torrent es un brillante cirujano y un médico muy cercano y cordial, que en su trato deja entrever todas esas cualidades que hacen de él una gran persona y profesional: perseverancia, curiosidad innata y ganas de aprender, humildad, sinceridad y empatía. Pasar por una operación es sin duda una experiencia intensa, a nivel físico y emocional, en la que surgen ansiedades y uno se siente muy vulnerable. Siendo todo eso normal, puedo afirmar que como ex paciente suya su cuidado y profesionalidad durante todo el proceso fueron absolutamente excepcionales. Me sentí muy acompañada por él, con la confianza de saber que estaba en las mejores manos. Siempre le estaré agradecida. Moltes gràcies Dr. Torrent!
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