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¿Qué es una ostomía? Tipos, cuidados y cómo es vivir con ella

20/11/2024 · Dr. Juan José Torrent · Revisado por Dra. Patricia Tejedor

Mujer colocando una bolsa de ostomía de dos piezas sobre la placa adherida al abdomen
Dr. Juan José Torrent

Artículo escrito por

Dr. Juan José Torrent

Cirujano oncológico

Quenet Torrent Institute

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Una ostomía es una abertura que se hace en una operación para que las heces o la orina salgan por la pared del abdomen y se recojan en una bolsa. Puede ser temporal o definitiva. Las más frecuentes son la colostomía, que usa el colon; la ileostomía, que usa el final del intestino delgado; y la urostomía, que desvía la orina.

Muchas personas oyen la palabra por primera vez en la consulta en la que les explican su cirugía. Aquí contamos qué es, por qué se hace, cómo se vive con ella y, sobre todo, en qué casos se puede evitar o cerrar más adelante.

Qué es una ostomía y qué es el estoma

La ostomía es la operación; el estoma es lo que queda visible: el extremo del intestino (o de la vía urinaria) que el cirujano saca a través de la pared del abdomen y cose a la piel. Tiene un color rojo y un aspecto húmedo, parecido al interior de la boca. Justo después de la operación está inflamado y va reduciendo su tamaño en las semanas siguientes.

El estoma no duele al tocarlo, porque no tiene terminaciones nerviosas que transmitan dolor. Tampoco tiene un músculo que lo cierre, así que no se puede controlar cuándo sale el contenido: por eso se lleva una bolsa adherida a la piel.

Tipos de ostomía

Colostomía

Se hace con un tramo del colon, el intestino grueso. Como el colon ya ha absorbido buena parte del agua, las heces suelen salir formadas o pastosas. Lo más habitual es que el estoma quede en el lado izquierdo del abdomen. Es la ostomía que se plantea con más frecuencia cuando hay que extirpar el recto completo.

Ileostomía

Se hace con el íleon, la última parte del intestino delgado. Las heces salen líquidas o pastosas y en mayor cantidad, porque no han pasado por el colon. El estoma suele quedar en el lado derecho. En cirugía de recto se usa con frecuencia como ileostomía de protección: se deja durante unos meses para que la unión del intestino grueso (la anastomosis) cicatrice sin recibir heces, y luego se cierra.

Urostomía

Desvía la orina cuando hay que extirpar la vejiga, por ejemplo en algunas cirugías pélvicas extensas como las exenteraciones pélvicas. La orina sale de forma continua y se recoge en una bolsa con válvula de vaciado.

Temporal o definitiva

Una ostomía temporal se hace pensando en cerrarla, normalmente para proteger una sutura del intestino o porque la operación se ha tenido que hacer de urgencia. Una ostomía definitiva se hace cuando no es posible reconstruir el tránsito, por ejemplo cuando hay que extirpar el esfínter anal.

Por qué se hace una ostomía

  • Cáncer de recto muy bajo que afecta al esfínter o no deja un margen seguro: puede obligar a una colostomía definitiva.
  • Protección de una anastomosis tras extirpar parte del recto: ileostomía temporal.
  • Obstrucción del intestino por un tumor, operada de urgencia.
  • Complicaciones como una perforación o una fuga de la sutura.
  • Diverticulitis complicada con peritonitis, en la que a veces se hace una colostomía que se cierra después. Lo explicamos en la página de diverticulitis.
  • Cirugías pélvicas extensas en las que se extirpan varios órganos.

Cómo es la operación

Antes de operar, la enfermera estomaterapeuta marca en la piel el mejor sitio para el estoma, con el paciente de pie, sentado y tumbado, para que la bolsa quede en una zona plana, visible y lejos de pliegues, cicatrices y de la línea del pantalón. Ese marcado previo influye mucho en que después la bolsa se adhiera bien.

El estoma se hace durante la misma cirugía en la que se trata la enfermedad, que en muchos casos se realiza por laparoscopia o con cirugía robótica. En los días siguientes la enfermera enseña al paciente y a su familia a vaciar y cambiar la bolsa antes del alta.

Cómo es vivir con una ostomía

Tras el periodo de adaptación, la mayoría de las personas con ostomía trabajan, viajan, hacen deporte y mantienen relaciones sexuales. La bolsa no se nota bajo la ropa habitual y los sistemas actuales llevan filtros que evitan el olor.

  • La bolsa: puede ser de una pieza o de dos (una placa que se pega a la piel y una bolsa que se acopla). Las de colostomía suelen ser cerradas y se cambian por una nueva cuando están llenas; las de ileostomía y urostomía son vaciables.
  • Alimentación: en las primeras semanas se recomienda introducir los alimentos poco a poco, masticar bien y comer a horas regulares. Con una ileostomía hay que beber más líquido y vigilar los signos de deshidratación, porque se pierde más agua y sales. Lo explicamos en qué comer después de una ileostomía.
  • Ducha y baño: se puede uno duchar y bañar con la bolsa puesta o sin ella; el agua no entra en el estoma.
  • Deporte: se puede volver a la actividad física, empezando de forma progresiva. En los primeros meses conviene evitar los esfuerzos que aumentan mucho la presión del abdomen, y para algunas actividades se puede usar una faja específica.
  • Viajes: basta con llevar material de sobra en el equipaje de mano.

Cuidados del estoma y de la piel

El estoma se limpia con agua templada y una esponja o gasa suave, sin alcohol ni productos irritantes, y se seca bien antes de colocar la bolsa. El orificio de la placa tiene que ajustarse al tamaño del estoma: si queda grande, las heces tocan la piel y la irritan. Como el estoma se va reduciendo en las primeras semanas, hay que volver a medirlo.

La enfermera estomaterapeuta hace el seguimiento, ayuda a elegir el material y es la primera persona a la que consultar ante cualquier problema con la piel o la bolsa.

¿Qué comer después de una ileostomía?

En las primeras semanas hay que comer lo suficiente para no perder peso, beber para no deshidratarse y conseguir que las heces sean menos líquidas y salgan en menor cantidad. Estas pautas son generales y se adaptan a lo que tolera cada persona y a lo que indique su equipo.

  • Comidas pequeñas y frecuentes. Cinco o seis al día, de poca cantidad: desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y, si hace falta, algo ligero antes de acostarse. Al principio se toleran mejor las preparaciones espesas, como sopas o purés espesos y el arroz meloso.
  • Cocina sencilla. Plancha, horno, papillote, salteado suave, hervido o vapor. En el postoperatorio conviene limitar los alimentos muy grasos, las salsas industriales, los rebozados y los fritos. Los alimentos con mucha fibra se reducen al principio y se vuelven a introducir poco a poco.
  • Beber a menudo y en poca cantidad, mejor entre comidas, hasta al menos dos litros al día si el equipo no ha indicado otra cosa. Si la ileostomía expulsa mucho, el agua sola no basta y pueden ser más útiles las soluciones de rehidratación oral o las bebidas con electrolitos que recomiende el equipo. Las bebidas azucaradas o deportivas no deben ser la fuente principal de líquido.
  • Mirar la orina y la bolsa. Una orina clara y más de un litro al día suelen indicar que se bebe lo suficiente. Si la bolsa recoge más de unos 1.200 ml en 24 horas, la cantidad sigue subiendo o aparecen signos de deshidratación, hay que avisar al cirujano o a la enfermera de ostomías. Si no es posible contactar y la persona se encuentra mal, hay que ir a urgencias.

También ayuda comer a horas regulares, despacio y masticando bien, no hacer ejercicio intenso justo después de comer y limitar el café, el alcohol, las bebidas con gas y las muy azucaradas. El azúcar se puede tomar, en poca cantidad. Los alimentos muy fríos, muy calientes o muy condimentados se evitan si sientan mal, y los que dan gases se dejan un tiempo y se prueban de nuevo poco a poco.

Los signos de deshidratación son la boca o la lengua secas, el mareo al ponerse de pie, la debilidad o el cansancio marcados, la orina escasa u oscura, la falta de apetito, los calambres en el abdomen o en las piernas y la confusión o somnolencia. Si aparecen varios o empeoran rápido, hay que pedir valoración urgente. La medicación para reducir lo que sale por la ileostomía no se cambia sin indicación médica.

Complicaciones y cuándo consultar

La mayoría de los problemas son leves y se resuelven ajustando el material. Los más habituales son:

  • Irritación de la piel alrededor del estoma, casi siempre porque la bolsa no ajusta bien.
  • Hernia paraestomal: un abultamiento alrededor del estoma.
  • Prolapso (el estoma sale más de lo normal), retracción (se hunde) o estenosis (se estrecha).
  • Débito alto, sobre todo con ileostomía: sale mucha cantidad de heces líquidas y cuesta controlarlo con la dieta. Muchas veces hace falta medicación para reducirlo.
  • Deshidratación, sobre todo con ileostomía: orina escasa y oscura, sed, boca seca, cansancio o calambres.

Hay que consultar de forma urgente si el estoma cambia a un color oscuro o negro, si deja de salir contenido durante horas con dolor o vómitos, si sangra de forma abundante o si aparecen signos de deshidratación que no mejoran al beber.

¿Se puede evitar una ostomía permanente?

Es la pregunta que más se repite en consulta, y la respuesta depende menos del tumor que de quién y cómo se opera. Muchas ostomías que se plantean como definitivas no lo son necesariamente.

Cáncer de recto bajo: la cirugía de preservación de esfínteres permite reconstruir el tránsito en una parte importante de los tumores situados a 5-8 cm del ano, siempre que se logren márgenes oncológicos correctos. Requiere un cirujano con volumen alto en cáncer de recto y, con frecuencia, abordaje robótico para trabajar en la pelvis estrecha. En pacientes seleccionados en los que el tumor desaparece con la quimioterapia y la radioterapia, el watch and wait permite incluso evitar la cirugía y, con ella, el estoma.

Obstrucción por tumor: una ostomía de urgencia suele ser temporal. Una vez resuelta la obstrucción y completado el tratamiento, procede replantear la reconstrucción.

Cirugía pélvica extensa: incluso en exenteraciones pélvicas, la decisión sobre derivación definitiva se toma caso por caso, no por protocolo.

Si te han indicado una colostomía permanente y no te han explicado por qué no cabe la alternativa, es un motivo razonable para pedir una segunda valoración quirúrgica antes de operarse.

Reversión de la ostomía: cuándo es posible

La ileostomía de protección tras cirugía rectal es, por definición, temporal. Se revierte una vez comprobada la integridad de la anastomosis. Si no hay quimioterapia adyuvante, puede cerrarse al mes y medio o a los dos meses; si la hay, suele retrasarse hasta terminarla, hacia los 6 meses.

Para reconstruir el tránsito hace falta:

  • Anastomosis íntegra y sin fugas, confirmada por prueba de imagen.
  • Esfínter anal funcional.
  • Ausencia de recidiva tumoral.
  • Estado nutricional y general adecuados para una segunda intervención.

Cuando la ostomía lleva años en su sitio, la reversión sigue siendo técnicamente posible en casos seleccionados, pero es una cirugía compleja que debe valorar un equipo con experiencia en cirugía de rescate.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre colostomía e ileostomía?

La colostomía se hace con el colon y las heces suelen salir formadas o pastosas. La ileostomía se hace con el final del intestino delgado y las heces salen más líquidas y en mayor cantidad, por lo que hay que beber más para no deshidratarse.

¿El estoma duele?

No. El estoma no tiene terminaciones nerviosas que transmitan dolor. Lo que puede molestar es la piel de alrededor si se irrita porque la bolsa no ajusta bien.

¿La bolsa huele o se nota?

Las bolsas actuales son herméticas y llevan filtros de carbón que evitan el olor. Bien colocada, no se nota bajo la ropa habitual.

¿Cuánto tiempo se lleva una ileostomía temporal?

Tras la cirugía de recto, la ileostomía de protección se cierra cuando se ha comprobado que la anastomosis está bien. Si después no hace falta quimioterapia, puede cerrarse al mes y medio o a los dos meses; si hay quimioterapia, suele esperarse a terminarla, hacia los 6 meses.

¿Se puede hacer vida normal con una ostomía?

Sí. Tras la adaptación, la mayoría de las personas trabajan, viajan, hacen deporte y mantienen relaciones sexuales. Al principio conviene evitar los esfuerzos que aumentan mucho la presión del abdomen.

¿Me pueden quitar la ostomía más adelante?

Las ostomías temporales se hacen para cerrarlas. En las que se plantean como definitivas, a veces sí es posible reconstruir el tránsito; depende de si queda esfínter funcional, de la ausencia de recidiva y del estado general, y lo debe valorar un equipo con experiencia.

¿Te han dicho que necesitas una ostomía permanente? Antes de aceptarlo, conviene confirmar si existe alternativa de preservación o si la derivación puede revertirse más adelante. Nuestro equipo valora estos casos y te dice con franqueza qué es posible en el tuyo. Solicitar valoración.

Referencias

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica ni las indicaciones de tu equipo de enfermería estomaterapeuta.

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