Cirugía de citorreducción en cáncer: en qué consiste y cuándo se utiliza

01/05/2026 · Dr. Juan José Torrent

Cirugía de citorreducción en cáncer: en qué consiste y cuándo se utiliza
Dr. Juan José Torrent

Artículo escrito por

Dr. Juan José Torrent

Cirujano Oncológico

Quenet Torrent Institute

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La cirugía de citorreducción se ha convertido en una herramienta clave en el tratamiento de determinados cánceres avanzados, especialmente aquellos que afectan al abdomen. Su objetivo no es únicamente extirpar un tumor concreto, sino reducir al máximo la cantidad de enfermedad visible, lo que aporta un beneficio importante en supervivencia y mejora significativamente la eficacia de otros tratamientos.

A diferencia de otras intervenciones quirúrgicas más localizadas, este procedimiento requiere una planificación compleja y una evaluación individualizada de cada paciente.

Qué es la citorreducción y cuál es su objetivo

La cirugía citorreductora completa consiste en la eliminación de todo el tejido tumoral visible dentro de la cavidad abdominal. Se aplica especialmente en los casos de carcinomatosis peritoneal.

El principio en el que se basa es claro: eliminar la enfermedad intrabdominal hasta el grado de citorreducción óptima, ya que existe una relación directa entre la cantidad de tumor residual al finalizar la cirugía y los resultados oncológicos posteriores.

En algunos pacientes, esta estrategia se combina con técnicas como la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC), que permite administrar quimioterapia directamente en la zona afectada tras la intervención, actuando sobre los restos microscópicos que la cirugía no puede ver.

En qué casos está indicada

No todos los pacientes con cáncer son candidatos a una cirugía de citorreducción. La indicación depende de múltiples factores clínicos y debe ser valorada por un equipo especializado en cirugía oncológica. Entre los aspectos que se tienen en cuenta se encuentran:

Tipo de tumor y su histología

Extensión dentro del abdomen (índice de carcinomatosis peritoneal, PCI)

Estado general del paciente y su reserva funcional

Posibilidad real de eliminar la mayor parte de la enfermedad visible

Este tipo de cirugía se utiliza con mayor frecuencia en determinados tumores:

• Algunos cánceres de ovario avanzados

Tumores colorrectales con diseminación peritoneal

Cáncer gástrico en casos seleccionados

Cáncer de apéndice

Pseudomixoma peritoneal

Mesotelioma peritoneal

Cómo se realiza la intervención

La cirugía de citorreducción es un procedimiento complejo que puede prolongarse durante varias horas. Durante la intervención, el equipo quirúrgico evalúa de forma directa la extensión de la enfermedad y procede a extirpar los implantes tumorales visibles.

En función de cada caso, puede ser necesario resecar parcialmente órganos afectados: peritonectomías selectivas, omentectomía, resecciones intestinales, esplenectomía, colecistectomía o resecciones oncológicas más amplias según la extensión. En tumores con afectación hepática, puede asociarse una resección hepática en el mismo acto quirúrgico.

El objetivo siempre es alcanzar el mayor grado de citorreducción posible (CC-0 o CC-1), ya que este factor está directamente relacionado con los resultados posteriores en términos de supervivencia y control de la enfermedad.

Cuando se combina con HIPEC, tras completar la resección se administra quimioterapia caliente (41–43°C) en la cavidad abdominal durante 60–90 minutos, con el fin de actuar sobre los posibles restos microscópicos de enfermedad. En casos en los que no es posible una citorreducción completa, se evalúan alternativas como la PIPAC (quimioterapia presurizada intraperitoneal en aerosol). Puedes consultar más información sobre la cirugía citorreductora aplicada a la carcinomatosis peritoneal.

Resultados y expectativas

Los resultados de la cirugía de citorreducción varían según el tipo de cáncer y la situación clínica del paciente. Los ensayos clínicos muestran que es uno de los tratamientos más relevantes en los casos de carcinomatosis peritoneal, contribuyendo a prolongar la supervivencia y mejorar el control de la enfermedad.

Es importante entender que no siempre se trata de una cirugía con intención curativa. En muchos casos forma parte de una estrategia terapéutica más amplia cuyo objetivo es cronificar la enfermedad o mejorar la calidad de vida del paciente.

La experiencia del equipo quirúrgico y la adecuada selección de pacientes son factores determinantes en los resultados finales, tanto en supervivencia como en complicaciones postoperatorias.

Riesgos y recuperación

Como toda cirugía mayor, la citorreducción implica riesgos que deben ser valorados de forma individual. Entre ellos se incluyen:

Complicaciones postoperatorias generales (sangrado, fístulas anastomóticas, dehiscencia)

Infecciones intraabdominales o de herida

Recuperación prolongada con periodo de hospitalización significativo

Toxicidad asociada a la quimioterapia cuando se combina con HIPEC (consulta los efectos secundarios de HIPEC)

El postoperatorio requiere seguimiento estrecho y, en muchos casos, ingreso inicial en UCI durante 24–72 horas. La recuperación completa puede variar entre 4 y 8 semanas en función de la extensión de la cirugía realizada.

La importancia de la especialización

Debido a su complejidad, la cirugía de citorreducción debe realizarse en centros con experiencia específica en cirugía oncológica de alta complejidad. La coordinación entre cirujanos, oncólogos médicos, radiólogos, anestesistas e intensivistas es esencial para ofrecer un tratamiento adecuado y seguro.

La valoración individualizada de cada caso permite determinar si esta estrategia es la más adecuada dentro del plan terapéutico global. En Quenet Torrent Institute contamos con uno de los equipos de referencia europea en cirugía citorreductora, dirigido por el Dr. Juan José Torrent, con más de 500 procedimientos realizados y resultados publicados en revistas científicas internacionales. Si quieres una valoración de tu caso, puedes contactar con nuestro equipo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la cirugía de citorreducción?

La cirugía de citorreducción es un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es eliminar todo el tumor visible dentro del abdomen. Se utiliza principalmente en casos de carcinomatosis peritoneal, donde el cáncer se ha diseminado por la cavidad abdominal.

¿En qué casos está indicada la cirugía de citorreducción?

Está indicada en determinados cánceres avanzados cuando existe afectación peritoneal y es posible eliminar la mayor parte de la enfermedad. Se utiliza con mayor frecuencia en cáncer de ovario avanzado, cáncer colorrectal, cáncer gástrico, tumores de apéndice, pseudomixoma peritoneal y mesotelioma peritoneal.

¿Qué es la HIPEC y cuándo se utiliza?

La quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC) es una técnica que se aplica durante la cirugía y consiste en administrar quimioterapia caliente directamente en el abdomen. Se utiliza después de la resección tumoral para eliminar las células cancerosas microscópicas que la cirugía no puede ver.

¿Cuánto dura una cirugía de citorreducción?

La duración varía según cada caso, pero suele ser una intervención larga que puede extenderse durante varias horas debido a la complejidad del procedimiento y al número de resecciones necesarias.

¿La cirugía de citorreducción es curativa?

No siempre. En algunos pacientes puede tener intención curativa, pero en muchos casos forma parte de una estrategia terapéutica global orientada a controlar la enfermedad, prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida.

¿Qué resultados ofrece este tratamiento?

Los resultados dependen del tipo de cáncer y de la situación clínica del paciente. En casos como la carcinomatosis peritoneal, se considera uno de los tratamientos más relevantes para mejorar la supervivencia, especialmente cuando se combina con HIPEC.

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía de citorreducción?

Al tratarse de una cirugía mayor, existen riesgos como infecciones, complicaciones postoperatorias, fístulas anastomóticas y una recuperación prolongada. Estos riesgos deben valorarse de forma individual antes de la indicación.

¿Cómo es la recuperación después de la intervención?

La recuperación puede requerir un periodo de hospitalización prolongado, con ingreso inicial en UCI durante 24–72 horas en muchos casos, y un seguimiento médico estrecho. El tiempo total de recuperación varía entre 4 y 8 semanas según la extensión de la cirugía.

¿Dónde debe realizarse esta cirugía?

Este tipo de intervención debe realizarse en centros especializados en cirugía oncológica de alta complejidad, con equipos multidisciplinares experimentados (cirujanos, oncólogos médicos, anestesistas e intensivistas) y un volumen de procedimientos suficiente para garantizar resultados óptimos.

¿Quién decide si soy candidato a este tratamiento?

La indicación la determina un equipo médico especializado tras evaluar factores como el tipo y la extensión del tumor, el índice de carcinomatosis peritoneal (PCI), el estado general del paciente y los resultados de las pruebas de imagen y laboratorio.

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