Técnicas quirúrgicas

En Quénet Torrent Institute practicamos, con un alto nivel de especialización y excelencia, todas las técnicas quirúrgicas existentes y que están indicadas para el abordaje quirúrgico de cualquier tipo de tumor: ginecológico, apendicular, hepático, pancreático o peritoneal. En Quénet Torrent Institute, se realizan las siguientes cirugías. 

Cirugías para cáncer de origen digestivo

Cirugía citorreductora

Consiste en la extirpación de todos los implantes tumorales en la cavidad abdominal y se aplica en los tumores que afectan a los órganos abdominales. Los casos más frecuentes son el cáncer de ovario, gástrico y de colon, que cursan con diseminación abdominal, es decir, que se presentan como casos de carcinomatosis peritoneal.

A menudo, se combina este tipo de cirugía con la Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica (HIPEC) durante el mismo acto quirúrgico, lo cual permite un mejor control de la progresión de la enfermedad. En otros casos, la cirugía citorreductora se combina con quimioterapia sistémica antes o después de la intervención; o con quimioterapia intraperitoneal post operatoria.

Cirugía laparoscópica avanzada de cáncer de colon

Está indicada según la zona y grado de afectación tumoral y se presenta en tres modalidades:

  • Hemicolectomía derecha (tumor en el ciego o en el colon ascendente).
  • Hemicolectomía izquierda (tumor en el colon descendente o sigma).
  • Colectomías segmentarias (tumores en el colon trasverso o ángulo esplénico). 

Cirugías para cáncer de hígado

Hepatectomía parcial 

Es una técnica que consiste en la extirpación de una parte del hígado.

Cirugías para cáncer de origen ginecológico

Cirugía citorreductora

Consiste en la extirpación de todos los implantes tumorales en la cavidad abdominal y se aplica en los tumores que afectan a los órganos abdominales. En cáncer de ovario cursan con diseminación abdominal, es decir, que se presentan como casos de carcinomatosis peritoneal.

A menudo, se combina este tipo de cirugía con la Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica (HIPEC) durante el mismo acto quirúrgico, lo cual permite un mejor control de la progresión de la enfermedad. En otros casos, la cirugía citorreductora se combina con quimioterapia sistémica antes o después de la intervención; o con quimioterapia intraperitoneal post operatoria.

Cirugía radical de útero

La cirugía radical de útero está indicada para tratar el cáncer de cuello de útero o cérvix. Actualmente a raíz de la publicación de un estudio fase III randomizado (Ramirez PT, New England Journal of Medecine 2019, Feb) la indicación es realizar la cirugía abierta ya que las pacientes operadas mediante laparoscopia tienen supervivencias más cortas y más índice de recidivas. La cirugía consiste en la extirpación de los ganglios linfáticos pélvicos que si resultan negativos en el estudio intraoperatorio se prosigue con la extirpación del útero, los ovarios y las trompas, el tejido colindante al útero (parametrio) y la parte superior de la vagina mediante laparotomía. Si los ganglios pélvicos son positivos, significa que el cáncer está más avanzado y deben extirparse los ganglios aórticos y completar la cirugía con radio y quimioterapia.

Traquelectomía radical

La traquelectomía radical es una intervención quirúrgica realizada para la preservación de la fertilidad en mujeres diagnosticadas de un cáncer de cérvix en estadios iniciales y que desean tener hijos. Los principales criterios de inclusión para este tipo de cirugía son tumores de menos de 2 cm y que los ganglios linfáticos sean histológicamente negativos. La cirugía representa la extirpación de 2/3 del cuello del útero, un reborde vaginal y un tercio del parametrio, que es el tejido colindante al útero.

Cirugías para cáncer de mama

La cirugía de mama también ofrece dos modalidades quirúrgicas según el grado de afectación.

Tumorectomía

Consiste en la extirpación completa del tumor mamario conservando la mama garantizando unos márgenes suficientes de tejido sano alrededor del tumor. Para obtener mejores resultados, o hacerla posible para tumores relativamente grandes, en algunos casos recurrimos a técnicas que combinan cirugía oncológica con cirugía plástica: Cirugía Oncoplástica, que en casos extremos obliga a remodelar ambas mamas. En contra de lo que intuitivamente pueda parecer, conservar la mama cura igual o más que extirparla completamente, en igualdad de condiciones (tipo de tumor, edad de la paciente, otros tratamientos recibidos…).

Mastectomía

Consiste en la extirpación de todo el tejido mamario. Existen diferentes modalidades:

  • Mastectomía radical (no se reconstruye de manera inmediata).
  • Mastectomía con reconstrucción inmediata: se inicia la reconstrucción del pecho en el mismo acto quirúrgico. Suele hacerse con un expansor (prótesis que se hincha desde la piel a través de una válvula), también con prótesis definitiva o con diversas técnicas que desplazan al pecho tejido de la propia paciente, tomado de otros lugares (espalda, flanco, abdomen, etc.). Si el tumor lo permite, se puede respetar gran cantidad de piel de la mama (mastectomía con ahorro de piel) e incluso toda su cubierta (mastectomía con preservación de piel y complejo areola-pezón).

Cirugías de la axila

La cirugía de la axila puede ser:

  • Radical (extirpar completamente los ganglios de la axila). Llamada linfadectomía o vaciamiento axilar. Es necesaria cuando hay enfermedad en la axila. Como inconveniente obliga a cuidar más el brazo afectado, ya que hay más riesgo de algunas complicaciones, como el linfedema.
  • Conservadora: biopsia selectiva de ganglio centinela. Se busca y extirpa el primer ganglio que recibe linfa de la zona del tumor, y se analiza. Si en este ganglio no hay enfermedad, o hay muy poca, el riesgo de que otros ganglios estén enfermos es tan bajo que no es necesario quitar el resto, por lo que se pueden conservar. Tiene bastante menos riesgo de complicaciones. En los últimos años esta cirugía conservadora de la axila ha ampliado sus indicaciones, aceptando tumores mayores, tumores que no tenían evidencia de enfermedad en la axila y los operamos tras administrar un tratamiento (quimioterapia primaria o neoadyuvante, o tratamiento endocrino primario) y últimamente se acepta para pacientes que tenían algún ganglio enfermo antes de la quimioterapia (uno o dos) y en las que podemos demostrar que estos ganglios se han curado tras la quimioterapia. Para ello hacemos el Targeted Axillary Dissection (TAD: disección axilar dirigida). Esta técnica consiste en combinar una biopsia de ganglio centinela con asegurar que también vamos a extirpar el ganglio previamente enfermo (se marca al inicio de tratamiento con un marcador Intra-tumoral). Necesitamos sacar al menos tres ganglios y que al analizarlos no tengan enfermedad. En este caso podemos obviar el vaciamiento axilar para estas pacientes. Esto es muy importante pues hay algunos tumores en los que la quimioterapia previa a la cirugía “cura” la axila en más del 50% de los casos. De no aplicar esta técnica realizaríamos una cirugía más agresiva de lo necesario en muchas pacientes.

Cirugías para cáncer de ganglios linfáticos

Los ganglios linfáticos son parte del sistema linfático encargado de reforzar el sistema inmunitario eliminando infecciones. Algunos  tipos de cáncer pueden propagarse a través de los ganglios linfáticos y por ello, en determinadas ocasiones, es necesario extirparlos.

La extracción quirúrgica de los ganglios linfáticos se denomina linfadenectomía. Ésta puede ser radical o selectiva, también llamada biopsia del ganglio centinela.

En el cáncer de ovario se suele realizar una linfadenectomía completa de los ganglios pélvicos y  aórticos.

En el cáncer de cérvix en estadio inicial se realiza la extirpación de los ganglios pélvicos y si estos están afectados se extirpan también los ganglios aórticos. En el cáncer de cérvix avanzado se extirpan los ganglios aórticos para valorar si están afectados y adecuar el tratamiento de quimioterapia y radioterapia.

En el cáncer de endometrio se realiza la técnica del ganglio centinela en los ganglios pélvicos. Esto implica la extirpación de un ganglio pélvico de cada lado del útero evitando así la linfadenectomía radical (dejando intactos los otros ganglios linfáticos que no están afectados por el tumor) que podría ocasionar efectos secundarios como la acumulación de linfa en las piernas, también llamada linfedema.

El valor de la linfadenectomía es la estadificación de la enfermedad para valorar la necesidad de realizar un tratamiento posterior a la cirugía, con radioterapia o quimioterapia. La mayoría de las veces realizamos estas técnicas de linfadenectomía por laparoscopia o técnicas mínimamente invasivas.

Cirugía para cáncer de hígado y metástasis hepáticas

Hepatectomía parcial

Consiste en extirpar una parte del hígado, donde está situada la enfermedad

Hepatectomía en 2 tiempos

Se extirpa una parte del hígado, haciéndolo en 2 cirugías diferentes (separadas de unas semanas) para permitir ser más agresivo en cuanto a la cantidad de hígado resecado.

ALPPS (Associating liver partition and portal vein ligation for staged hepatectomy)

Se combinan técnicas vasculares y extirpación de las partes del hígado donde se sitúan las metástasis.

Embolización venosa portal

Técnica de embolizacíón de una rama de la vena porta previa a la cirugía para hipertrofiar la parte de hígado que quedará tras la hepatectomía parcial.

Ablación con radiofrecuencia

Mediante radiofrecuencia, se eliminan metástasis hepáticas mediante calor, puede ser complementario a la cirugía o en pacientes no candidatos a hepatectomía parcial.

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