Quénet Torrent Institute

Afrontando el cáncer de colon: síntomas, diagnóstico y opciones terapéuticas

Comparte

¿Qué es el cáncer de colon?

El colon o intestino grueso es la porción del tubo digestivo situada entre el intestino delgado y el recto y consta de cuatro partes, ascendente, descendente, transverso y sigmoide. Su función básicamente es absorber el agua y las sales de los alimentos digeridos en los tramos más altos del tubo digestivo. El recto es el tramo final del tubo digestivo y su función es formar y almacenar las heces.

El cáncer del intestino grueso es el más común dentro de los cánceres del aparato digestivo. El cáncer de colon se desarrolla casi siempre sobre una lesión benigna llamada pólipo y que con los años puede llegar a convertirse en un tumor maligno. En ocasiones, afecta también a la zona rectal, (parte final del colon) y se denomina cáncer colorrectal. Sólo un 5-10% de dichos pólipos se convierten en cáncer.

Este tipo de cáncer es uno de los más comunes y su incidencia se ha incrementado en los últimos años. El cáncer colorrectal representa el tumor más frecuente diagnosticado en España en el año 2022 en ambos sexos (43.370 nuevos casos ), ocupando el segundo lugar tanto en varones como en mujeres, según las cifras publicadas por la S.E.O.M.

Síntomas del cáncer de colon

Los síntomas del cáncer de colon pueden variar dependiendo de la localización del tumor en el intestino grueso. Sin embargo, las molestias más frecuentes, suelen ser:

  • Sangre en las heces: el color de la sangre puede ser roja o negra. La roja aparece cuando la persona presenta tumores de la parte más distante del colon y recto. La sangre negra aparece porque está digerida y procede de tramos del colon más próximos al intestino delgado.
  • Cambios en el ritmo intestinal: el paciente sufre periodos de estreñimiento combinados con periodos de diarrea.
  • Dolor o molestias abdominales: el tumor obstruye en parte el tubo intestinal y se produce un dolor parecido al de los cólicos.
  • Pérdida de peso sin causa aparente y aparición de cansancio.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de colon?

Cuando el cáncer de colon todavía no presenta síntomas, hay más probabilidades de superar este tipo de tumor, que cuenta con tasas de curación altas.

Según estima la AECC, la supervivencia a esta enfermedad a los 5 años de ser detectada precozmente se sitúa en el 64% de los pacientes, un dato superior a la media de los países europeos, que es de un 57%.

  • El diagnóstico se basa en la combinación de una serie de pruebas:
  • Test de sangre oculta en las heces: sirve para averiguar si hay sangre que no se ve a simple vista.
  • Exploración física: se realiza un tacto rectal para descartar la presencia de anomalías físicas, bultos o dolor en el recto.
  • Enema de bario con doble contraste: es un tipo de radiografía, centrada en el colon y el recto.
  • Colonoscopia: sirve para observar el interior del tubo digestivo a través de un tubo que se introduce por el recto y tomar muestras del tejido o de las lesiones sospechosas (biopsia) para luego analizarlas.

¿Qué tratamientos se aplican al cáncer de colon?

Cirugía: el objetivo de este tratamiento es eliminar todo el tejido canceroso mediante cirugía. Dependiendo de su grado de evolución esta operación tendrá una finalidad curativa o podrá necesitar de otros tratamientos añadidos e incluso, en casos avanzados, solo constituirá un tratamiento paliativo. De ahí que la identificación precoz sea especialmente relevante.

Quimioterapia/Radioterapia: en los casos en que la cirugía no puede asegurar la eliminación total del tejido canceroso, de las metástasis o que existan factores de riesgo que pueden indicar que el tumor reaparecerá, el tratamiento puede incluir quimioterapia y/o radioterapia.

La quimioterapia puede administrarse como tratamiento adicional después de la cirugía o antes de ésta, o en lugar de la cirugía si las células cancerosas se han diseminado al hígado u otros lugares del organismo. También puede ser personalizado dependiendo de la genética del tumor. Otra opción es integrar los dos tratamientos en el mismo momento, realizando una cirugía citorreductora (donde se saca el tumor e implantes que haya podido producir dentro del abdomen) y una HIPEC, que consiste en aplicar una dosis de quimioterapia caliente directamente sobre el tumor, durante la propia operación.

La radioterapia no se usa rutinariamente en el cáncer de colon pero sí en el cáncer de recto tanto para disminuir el tamaño inicial del tumor así como también después de la cirugía.

Si a usted o a algún familiar le han detectado cáncer de colon, es recomendable contar con un diagnóstico médico experto que le informe sobre su estado y opciones de tratamiento. ¿Sabía que la primera cirugía representa hasta el 90% del éxito del tratamiento? Puede informarse en: https://quenet-torrent.com/contacto/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Somos especialistas en cáncer de origen digestivo, ginecológico, de mama y carcinomatosis peritoneal